Soberanía digital personal: Un derecho humano frente a la vigilancia biométrica
La protección tradicional de los datos personales resulta insuficiente ante tecnologías capaces de identificar, clasificar y monitorear a las personas de manera permanente, remota e incluso inadvertida.
La expansión del reconocimiento facial, el análisis de voz, las huellas dactilares, el iris, la marcha y otros patrones físicos o conductuales ha transformado la relación entre identidad, tecnología y poder. Los datos biométricos ya no sirven únicamente para verificar que una persona es quien afirma ser; también pueden emplearse para identificarla a distancia, rastrear sus movimientos, vincular bases de datos, clasificarla o inferir aspectos de su conducta.