¿Cuándo no conviene tributar en el RESICO?

En unos casos el régimen resulta muy conveniente; no en todos.

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Como parte de la Reforma Fiscal para 2022 se ha propuesto un nuevo esquema de tributación para personas físicas denominado Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), el cual es analizado y comentado por Fiscalia en publicaciones como las siguientes:

En este régimen, que es opcional, se busca simplificar el pago de impuestos y la administración, configurándose como un régimen de impuesto sobre ingreso bruto, sin deducciones, pero con tasa progresiva máxima de 2.5%.

El régimen puede ser atractivo para algunos contribuyentes, pero no para todos, y es aquí en donde se debe tener especial precaución.

En principio resulta atractivo un régimen en el que se paga un impuesto con una tasa máxima de 2.5% calculada sobre ingresos brutos. La facilidad de cálculo es muy conveniente y el monto del impuesto pudiera parecer reducido, pero es aquí donde debe hacerse un análisis detallado.

Un contribuyente que tiene un alto margen de utilidad preferirá pagar una tasa reducida sobre ingresos brutos, que la tarifa ordinaria sobre su utilidad. Por ejemplo, un prestador de servicios con ingresos de $800,000 pesos en el año, con deducciones del orden de los $200,000, estaría generando una utilidad de $600,000. En este caso, su impuesto calculado con la tarifa general del Impuesto sobre la Renta (ISR) en el Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales (RAEP) resultaría en $122,633.44; es decir, una tasa efectiva de 15.32% sobre sus ingresos brutos.

Esta misma persona, bajo el nuevo RESICO, estaría ubicándose en el rango de la tasa de 1.50%, por lo que su impuesto resultaría en $12,000 (800,000 x 1.50%); es decir, una décima parte del impuesto causado en el régimen general. Los cálculos y comparación pueden apreciarse en la Tabla 1.

Tabla 1. Comparación ilustrativa del impuesto causado en el Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales contra el causado en el Régimen Simplificado de Confianza, con un amplio margen de utilidad.

ISR causado en el RAEP (tarifa anual vigente en 2021) ISR anual causado en el RESICO
 
Ingresos 800,000.00
- Deducciones 200,000.00
= Base Gravable 600,000.00
- Límite inferior 510,451.01
= Diferencia 89,548.99
x Tasa 30%
= Impuesto Marginal 26,864.70
+ Cuota fija 95,768.74
= ISR causado 122,633.44
Base gravable   800,000.00
Tasa 1.50%
ISR causado      12,000.00

Tabla desarrollada por el autor.


No obstante, puede darse el caso de una persona con el mismo nivel de ingreso, pero con un margen de utilidad muy reducido. Por ejemplo, la persona genera $800,000 de ingresos en el año, pero tiene gastos por $750,000, resultando una utilidad del 6.25%; es decir, de $50,000, los cuales generan un impuesto anual de $2,853.47. Esto significa una tasa efectiva de impuesto de 0.36%, muy inferior a la tasa de 1.50% que se causaría en el RESICO ($12,000), como se muestra en la Tabla 2.

Tabla 2. Comparación ilustrativa del impuesto causado en el Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales contra el causado en el Régimen Simplificado de Confianza, con un reducido margen de utilidad.

ISR causado en el RAEP (tarifa anual vigente en 2021) ISR anual causado en el RESICO
 
Ingresos 800,000.00
- Deducciones 750,000.00
= Base Gravable 50,000.00
- Límite inferior 7,735.01
= Diferencia 42,264.99
x Tasa 6.40%
= Impuesto Marginal 2,704.96
+ Cuota fija 148.51
= ISR causado 2,853.47
Base gravable   800,000.00
Tasa 1.50%
ISR causado      12,000.00

Tabla desarrollada por el autor.


Esta no es la única situación en la que el régimen no es conveniente. Para aquellos contribuyentes que inicien un negocio y que estimen tener pérdidas durante los primeros ejercicios y que, inclusive, esas pérdidas se amorticen en los siguientes ejercicios en los que exista utilidad, este régimen no es el más adecuado, ya que en el RESICO pagarían impuesto aun teniendo pérdidas. Esta no sería una buena decisión financiera.

Tener pérdida no es exclusivo de quienes inician un negocio. Puede haber negocios que se encuentren en etapas de contracción de mercado, de renovación de inversiones o en algún proyecto o situación en la que la generación de pérdidas está prevista por algunos ejercicios. En estos casos tampoco este régimen será conveniente, pues pagarán impuesto no obstante que no generarían utilidad.

Otros casos a considerar son los de aquellas personas de reciente incorporación en el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) y que están en los primeros años en los que tienen derecho a las tasas más altas de reducción de impuesto, y en el que pueden continuar tributando de manera opcional por los siguientes ejercicios. En estos casos se deberá analizar el impuesto causado en cada régimen y compararlos.

Por lo anteriormente expuesto, es importante que los contribuyentes analicen sus márgenes de utilidad, sus proyecciones financieras y de mercado, para determinar si el nuevo RESICO es un régimen que les resultará financieramente conveniente, o si tributar en él les resultaría contraproducente.

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