Neutralidad en la red: Los riesgos de la censura, priorización y privacidad

En qué consiste y cuáles son las críticas a los lineamientos proyectados.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) anunció el miércoles 18 de diciembre 2019, la publicación del “Anteproyecto Lineamientos para la gestión de tráfico y administración de la red a que deberán sujetarse los concesionarios y autorizados que presten el servicio de acceso a Internet” y la apertura de un proceso de consulta pública, vigente desde este día hasta el 15 de julio de 2020

Diversos grupos han emitido un comunicado expresando su inconformidad con el anteproyecto, ya que se considera que permite la censura, la invasión de la privacidad y transgrede el artículo 6 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos al no permitir a los mexicanos a acceder a servicios de telecomunicaciones “en condiciones de competencia, calidad, pluralidad, cobertura universal, interconexión, convergencia, continuidad, acceso libre y sin injerencias arbitrarias”.

Frente a esta situación, surgió el movimiento “Salvemos Internet”, una coalición formada por organizaciones, colectivos, empresas y personas por la defensa de la neutralidad de la red.

Neutralidad de la red
De acuerdo con la Red de Defensa de los Derechos Digitales (R3D), la neutralidad de la red es el “principio [que] establece que los Proveedores de Acceso a Internet (PAI) –empresas como Telmex, AT&T, Movistar, etcétera– deben transportar el tráfico de Internet sin discriminación por el origen, destino, aplicación, contenido o tipo de datos”; es decir, la neutralidad de la red se refiere a que cualquier persona que pague un servicio de Internet pueda acceder a cualquier página web sin necesidad de pagar un precio adicional por lo que consume.

Por ejemplo, si hay neutralidad de la red una persona que paga $399 al mes por el servicio de Internet puede acceder a todas las páginas que desee por el mismo precio.

El Anteproyecto y sus amenazas
Los organismos involucrados indican que Anteproyecto anunciado por el IFT es contrario al principio de neutralidad de la red. Tras un análisis del dicho anteproyecto por parte del grupo Salvemos Internet se encontraron los siguientes puntos que pueden afectar la neutralidad:

Censura
El artículo 5 del Anteproyecto faculta a los Proveedores del Servicio de Acceso a Internet (PSI, como los llama la iniciativa, que son empresas como Telmex, Izzi o AT&T) para ejercer medidas que resultan en “limitación, degradación, restricción, discriminación, obstrucción, interferencia, filtrado, o bloqueo del acceso a contenidos, aplicaciones o servicios a los usuarios finales”, de acuerdo con ciertas circunstancias.

Entre las circunstancias que preocupan a los organismos civiles, son los supuestos previstos en la fracción III y IV del Anteproyecto, los cuales indican que será posible ejercer las restricciones referidas en casos de:

  • “situaciones de emergencia o de seguridad nacional previstas en la ley”.
  • “petición expresa de la autoridad competente”.

Es preciso agregar que dicho anteproyecto no señala qué significa “autoridad competente”, por lo cual la opacidad de ese lineamiento deriva en una incertidumbre en que es posible interpretar que cualquier autoridad pueda negar el acceso al contenido de Internet.

Adicionalmente, el grupo Salvemos Internet señala que “ni la Ley de Seguridad Nacional, ni ninguna otra autoriza a una autoridad para ordenar la censura de aplicaciones, contenidos o servicios en Internet”.

Priorización pagada
En los artículos 3, fracción III, 7 y 8 del Anteproyecto se encuentran temas de diferenciación en el trato de servicio de Internet. Se considera que esta priorización pagada aumenta los precios para el consumidor y le niega el acceso a una mayor pluralidad de contenido.

De principio, el artículo 3 indica que es posible que el PAI implemente políticas de gestión de tráfico y administración de red para “fomentar la innovación comercial”. Estas innovaciones comerciales se prevén en cierto modo dentro de los artículos 7 y 8.
El Artículo 7 menciona que es posible que un interesado “auspicie” (patrocine) los costos incurridos por el PAI con tal de obtener a cambio un “servicio diferenciado”.

La organización Salvemos Internet señala que esta medida “autoriza que los PAI se conviertan en ‘cadeneros’ del Internet, favoreciendo a unos y perjudicando a otros según sus intereses comerciales”. Añaden que esta diferenciación incentiva a los PAI a que “reserven una situación de escasez y de notorias diferencias en la calidad del servicio” con tal de atraer contratos comerciales que prioricen el tráfico de red de proveedores dominantes de aplicaciones, contenidos y servicios.

Debido a la limitada capacidad de la red, el trato preferente a quien pueda pagarlo atenta contra los proveedores pequeños, de menos capacidad económica o sin fines de lucro, no solo relegando su importancia, sino también dificultando su creación y subsistencia.

Por otro lado, el aumento en precio se puede manifestar de diversas maneras, ya sea que el PAI, cobre cuotas adicionales para acceder a contenido no priorizado o que los proveedores dominantes que “auspician” a los PAI trasladen este costo de patrocinio al consumidor.

En el primer caso, suponga que normalmente paga $300 por servicio de Internet. Con este costo, puede acceder a cierto tipo de páginas sin problema, sin embargo, si intenta acceder a las páginas no contempladas en su servicio, la conexión es complicadamente lenta. Con tal de solucionar el problema, su proveedor de Internet le ofrece por un costo de $50 poder acceder a resto del contenido disponible.

El segundo caso sería así: Suponga que su proveedor de servicio películas por streaming normalmente le cobra $200; sin embargo, este proveedor pagó para que el PAI le otorgara un “servicio diferenciado”. Existe una posibilidad considerable en que el Proveedor de streaming traslade el costo del contrato comercial hacia el consumidor, manteniendo así sus márgenes de utilidad.

Desprotección del derecho a la privacidad
Se menciona que no existe un lineamiento para garantizar la privacidad de los consumidores, contrario a lo establecido en la fracción III del artículo 145 de la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión.

Salvemos Internet señala la “inexistencia de protecciones explícitas frente a técnicas de gestión de tráfico que atentan gravemente contra la privacidad de los usuarios, como las técnicas de ‘inspección profunda de paquetes’”.

La “inspección profunda de paquetes” (Deep Packet Inspection), es cuando una entidad, en este caso los proveedores de Internet pueden conocer las aplicaciones que el usuario usa, los videos que mira y los artículos que lee, creando así la posibilidad de identificar perfiles de las personas de acuerdo con sus preferencias. Actualmente, los proveedores de Internet únicamente pueden saber de forma general tipo de contenido que se consume (por ejemplo, saben que se el usuario vio un vídeo, pero no saben específicamente qué vídeo).

Insuficiente transparencia y monitoreo de cumplimiento
Salvemos Internet indica que las medidas de transparencia son insuficientes para garantizar la permanencia de neutralidad de la red, citando al organismo:

Los artículos 10 a 16 del Anteproyecto no contemplan medidas suficientes de transparencia y monitoreo que permitan a las personas usuarias de Internet o al Instituto evaluar el cumplimiento de los Lineamientos y el respeto a la neutralidad de la red. La ausencia de medidas efectivas de transparencia y monitoreo hace imposible la rendición de cuentas por gestiones de tráfico ilegales y fomenta la impunidad de violaciones a la neutralidad de la red.

Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión
Salvemos Internet menciona que los artículos mencionados atentan contra los artículos 145 y 146 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión que versan sobre la neutralidad de la red. Particularmente el artículo 146 indica:

Los concesionarios y los autorizados deberán prestar el servicio de acceso a Internet respetando la capacidad, velocidad y calidad contratada por el usuario, con independencia del contenido, origen, destino, terminal o aplicación, así como de los servicios que se provean a través de Internet, en cumplimiento de lo señalado en el artículo anterior.

Salvemos Internet
El organismo propone que cada persona haga saber sus observaciones al anteproyecto y añada su comentario para participar en la consulta pública antes del 15 de julio de 2020.

Para acceder a la página de Salvemos Internet y el modo de participar haga clic en la siguiente liga: https://salvemosInternet.mx/

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